Encuadernación tradicional con lomo recto
La encuadernación tradicional con lomo recto es el sistema más difundido en libros y cuadernos industriales y artesanales. La reconocemos en los cuadernos escolares clásicos y en la mayoría de los libros de tapa dura y tapa blanda.
Se basa en la costura de cuadernillos, el encolado del lomo, la incorporación de refuerzos textiles y la posterior colocación de tapas rígidas o flexibles, generando un lomo recto, estable y protegido.
Durante los siglos XVIII y XIX, con la Revolución Industrial, esta técnica se adapta a la producción en serie, dando origen al libro y cuaderno moderno. El diseño del lomo recto permite:
- apilar libros
- rotularlos
- transportarlos con facilidad
- aumentar su vida útil
La encuadernación tradicional con lomo recto no es solo una técnica: es el resultado de siglos de adaptación entre funcionalidad, resistencia y producción.
Hablar y pensar sobre ella es transmitir la arquitectura clásica del libro.
En cuanto a su interior: el papel es el cuerpo del libro. Se presenta en pliegos doblados formando cuadernillos y la calidad del papel influye directamente en su durabilidad, flexibilidad y apertura.
En cuanto a las tapas: tradicionalmente se utilizó cartón prensado, madera delgada, o cueros prensados. Hoy se emplea cartón gris de distintos espesores.
Este estilo de encuadernación, tiene variantes posibles, en cuanto a su costura y en cuanto a lo que se le puede realizar al lomo para que se convierta en un lomo curvo. Son los inicios, de una encuadernación tan clásica que seguramente te ha acompañado tanto a vos como a mi, desde nuestras infancias.